Medicina del trabajo ante el envejecimiento de los trabajadores

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El próximo 28 de abril es el día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo y, al igual que los extintores, los desfibriladores no dejan de ser elementos de seguridad ante una situación de emergencia, pero no por ello debemos olvidar la prevención.

Vamos a ver en cierto puntos que la importancia de la salud cardiovascular es importante a tener en cuenta en trabajadores mayores de 55 años.

El retraso de la edad de jubilación hará que en un futuro inmediato nos encontremos con una población trabjadora más envejecida que puede requerir del rediseño de las políticas laborales.

Actualmente en España los mayores de 55 años constituyen un colectivo reducido de trabajadores con unas peculiaridades propias: representan, aproximadamente, el 12% de la población ocupada, pero ese porcentaje irá aumentando, y en el curso de los últimos años se observa una presencia progresivamente más elevada de mujeres.

La disciplina de Medicina del Trabajo del SPRL contempla las actividades sanitarias que se requieran en relación con los riesgos derivados del trabajo. En algunos convenios colectivos se contemplan algunas especificaciones en función de la edad.

Actuaciones a desarrollar en el ámbito de +55 años:

  • Evaluar individualmente el factor edad en relación al puesto de trabajo. Esta valoración se debe realizar de forma periódica y con especial atención en los casos de reincorporación al trabajo tras una baja prolongada para analizar la relación incapacidad temporal con la edad y su abordaje organizacional.
  • Valorar específicamente a los trabajadores especialmente sensibles según edad, riesgos del puesto de trabajo y condición de salud.
  • Aplicar los protocolos de vigilancia sanitaria específica según los riesgos laborales del trabajador. En algunos se especifica la variable edad a tener en cuenta:
    • Pantallas de visualización de datos: revisión por oftalmólogo y tonometría cada 2 años a mayores de 40 años.
    • Manipulación Manual de Cargas: electrocardiograma a mayores de 40 años. Limitación de la manipulación de cargas a partir de los 45 años (20 kg hombres, 15 kg mujeres) según ISP/PDTR 12295.
    • Posturas forzadas: electrocardiograma a mayores de 40 años.
    • Silicosis y otras neumoconiosis: electrocardiograma a mayores de 50 años.
    • Neuropatías: las de presión son más frecuentes en menores de 40 años.
  • En trabajos de conducción se deben tener en cuenta aspectos relacionados con la edad vinculados a la obtención del carné de conducir, como son: la capacidad visual, auditiva, alteraciones cardíacas, ostemusculares, neurológicas, etc.

Promoción de la Salud:

La mayoría de los trastornos crónicos relacionados con la edad son susceptibles de programas de promoción de la salud en el trabajo. Se pueden agrupar básicamente en 3 programas: salud osteomuscular (artrosis, osteoporosis, reeducación posturas,…), salud cardiovascular (alimentación, actividad física, tabaquismo, hipertensión, dislipemia,…) y salud mental (ansiedad, depresión, insomnio,…).

Ejemplos prácticos:

  • Mejora de las condiciones físicas (ergonómicas y ejercicio físico) y mentales en el lugar de trabajo.
  • Adaptación del horario laboral: turnos más cortos, no nocturnidad, cambio de rotaciones,…
  • Mejorar de la calificación para el trabajo: mantener la capacidad laboral a largo plazo, adaptarse a la tecnología, incentivar el rol de mentor, favorecer la relación intergeneracional, etc.

 

Accidentes Laborales Infarto. Distribución por Grado Lesión

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En el parte de accidente el grado de lesión de clasifica en Leve, Grave, Muy Grave y Mortal.

A continuación vamos a analizar la evolución del grado de lesión para cada categoría en estos 12 años en la gráfica 1.

Gráfico 1. Distribución de los accidentes laborales infarto según Grado de Lesión, 2003-2015. Valores absolutos

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Fuente: MEYSS y elaboración propia

Lo que llama la atención es que la mayoría de los accidentes laborales infarto son leves, aunque hay algún año que se dan más graves como en el 2003, 2009 y 2010.

Desde el 2009 la tendencia es un incremento de los leves y un descenso de los mortales y muy graves. Esto puede asociarse a la aparición de la normativa en el 2009 de uso desfibriladores fuera del ámbito sanitario y por tanto a una mayor difusión de los equipos, lo que posibilitaría una menor gravedad del accidente.

En concreto, los leves muestran un aumento del 30% del 2015 al 2003, pero desde el 2009 el incremento es del 68%.

Por el contrario, los mortales bajaron un 32% desde el 2003 al 2015. El descenso desde el 2009 es del 11%. Lo mismo ocurre con los muy graves que bajan un 60% desde el 2003 y un 40% desde el 2009.

En la gráfica 2 vemos el porcentaje de cada categoría sobre el total. Se aprecia el mismo patrón en los Leves. Su porcentaje va en aumento desde el 2009. En el 2003 el 32,1% de los accidentes laborales infarto eran leves y en el 2015 son el 49,1%, la mitad. Esto supone un incremento del 53%.

Los graves descienden en un 23%, pasando de un 38,9% en el 2003 a un 30% en el 2015.

Los muy graves pasan de un 7% en el 2003 a un 3,3% en el 2015, es decir, un 53% menos.

Y los mortales muestran una mejoría, pasando del 21,9% en el 2003 a un 17,6% en el 2015, un 20% menos. Si es cierto que desde el 2012 el porcentaje de mortales ha ido en aumento en relación al total de ALI.

Gráfico 2. Distribución de los accidentes laborales infarto según Grado de Lesión, 2003-2015. Porcentajes

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Fuente: MEYSS y elaboración propia

Descargar el estudio completo:

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