Desfibrilación por testigos en la parada cardiaca extrahospitalaria: diferencias entre los lugares públicos y residenciales

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Con el objetivo de analizar los cambios temporales en la tasa de desfibrilación por testigos en relación al lugar de la parada cardiorrespiratoria extrahospitalaria (PCREH) (público o residencial), así como de la supervivencia a 30 días relacionada a la misma, se realizó un estudio retrospectivo del registro danés de PCREH entre 2001 y 2012 por parte de Hansen SM, Hansen CM, Folke F, Rajan S, Kragholm K, Ejlskov L, Gislason G, Køber L, Gerds TA, Hjortshøj S, Lippert F, Torp-Pedersen C, Wissenberg M. JAMA Cardiol 2017. doi:10.1001/jamacardio.2017.0008.
En el periodo de estudio el número de DEA instalados en Dinamarca pasó de menos de 141 antes de 2007 a 7.800 en 2012. Se estudiaron 18.688 PCREH (25,6% en lugares públicos, 74,4% en residenciales).
En lugares públicos el porcentaje de desfibrilación por testigos pasó del 1,2% en 2001 al 15,3% en 2012, y en áreas residenciales fue del 1,3% en 2001 y del 1,3% en 2012; por su parte, la supervivencia varió en lugares públicos del 8,3% en 2001 al 57,5% en 2012, y en áreas residenciales pasó del 0,0% en 2001 al 25,6% en 2012.
Por tanto, el dato más destacado es que en las áreas residenciales, es decir, los domicilios, la tasa de supervivencia por la presencia de un DEA es del 25,6%, siendo del 0% sin el DEA. Hay que tener en cuenta que el 70% de las paradas cardiorespiratorias se dan en los domicilios. 

Los resultados del estudio demuestran que la desfibrilación por testigos se incrementó con la instalación de DEA, fundamentalmente en lugares públicos, no así en áreas residenciales. Sin embargo, los datos de supervivencia, aun siendo muy superiores en dichas áreas públicas también se incrementaron en las residenciales, muy probablemente debido no solo a la instalación de DEA, sino sobre todo a la amplia formación de la población en resucitación cardiopulmonar (RCP), el registro de DEA conectado con los servicios telefónicos de los servicios de emergencia médica (SEM) y la implantación de la RCP por testigos con soporte telefónico.
En España la RCP por testigos es del 18,2% y con soporte telefónico es del 7%.
Por tanto, es necesario conseguir más reanimadores legos, con la formación de los ciudadanos, la instalación de DEA en lugares públicos y privados adecuados con información de su ubicación a los SEM y el avance de éstos en protocolos de RCP con soporte telefónico.
Artículo de Juan B. López Messa

Los sectores (8): Los desfibriladores en las residencias geriátricas

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Las residencias para la tercera edad son lugares muy sensibles a disponer de un desfibrilador debido al perfil de sus usuarios. Consultados los datos del Instituto Nacional de Estadística de las defunciones según la causa de muerte del 2014, el 69% de las muertes con causa problemas del corazón se dieron en personas de a partir de 80 años.

La evaluación de riesgos de las residencias sería la siguiente:

  • Usuarios con edad avanzada
  • Personas con diferentes tipos de problemas de salud y medicaciones muy variadas

La normativa de desfibriladores en residencias de la tercera edad se reduce a la Comunidad de Cataluña:

  • Cataluña, Decreto 30/2015, anexo III: Actividades residenciales públicas: aquellas en las que se desarrollan actividades de residencia o centros de día destinados a personas ancianas, con discapacidad física, sensorial, intelectual o con enfermedad mental, o aquellas en las que habitualmente haya usuarios que no puedan realizar una evacuación por sus propios medios y que dispongan de 100 o más plazas en conjunto no incluidas en el apartado A. Por tanto, el criterio se centra en las plazas destinadas a personas ancianas: si supera las 100 plazas, la residencia está obligada a tener un desfibrilador.
  • Madrid, Decreto 78/2017, artículo 3: los centros residenciales de mayores de más de 200 plazas.
  • Aragón: Decreto 30/2019, anexo V: Establecimientos de uso residencial en los que se desarrollan actividades de residencia o centros de día destinados a personas ancianas, con discapacidad física, sensorial, intelectual o con enfermedad mental, o aquellos en los que habitualmente haya usuarios que no puedan realizar una evacuación por sus propios medios y que dispongan de 200 o más plazas en conjunto.
  • Navarra: Decreto Foral 6/2019, artículo 3: Residencias y centros de día de mayores con discapacidad de más de 100 plazas.

En el País Vasco, Canarias, Valencia Extremadura, Cantabria, Asturias y Andalucía no se mencionan dichos centros, aunque establece obligación a disponer de desfibrilador para otros centros.

Es importante que en este caso la formación la reciba todo el personal, ya que son lugares muy sensibles a padecer una parada cardiorespiratoria.