Solo 17 estados de EE.UU. obliga a las escuelas a tener desfibrilador

UMH_C_AEDDRILL@1x.jpg

Los desfibriladores externos automáticos (DEA) salvan vidas en las escuelas, pero solo aproximadamente un tercio de los estados de EE. UU. requieren su presencia en al menos algunas escuelas, revela un nuevo estudio.

En febrero de 2016, los investigadores encontraron que 33 estados carecían de leyes que requiriesen la presencia de DEA en las escuelas.

De los 17 estados que requieren los DEA, solo uno requiere que estén en escuelas y universidades públicas y privadas. Cuatro requieren que estén en escuelas y universidades públicas, y dos requieren que estén en escuelas públicas y privadas, pero no en las universidades.

De los 10 estados restantes, 9 requieren la presencia de un DEA solo en las escuelas públicas, y un estado requiere que estén solo en las universidades, según el informe.

El estudio aparece en la edición del 27 de marzo de la revista Journal of the American College of Cardiology.

“La instalación de los DEA en escuelas debería incluir un plan para su implementación en que todo el personal realice un entrenamiento en el uso del DEA, junto con el entrenamiento en la reanimación cardiopulmonar”, dijo Sherrid en un comunicado de prensa de la revista. Sherrid es profesor de medicina en el Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

Hay casi 35 millones de estudiantes de escuelas primarias y secundarias públicas en los estados que no requieren la presencia de un DEA en las escuelas, calcularon los investigadores.

Los investigadores también encontraron que solo cinco estados ofrecen financiación para que las escuelas compren DEA.

La investigación ha mostrado que 2 de cada 50 escuelas de secundaria de EE. UU. pueden anticipar que se produzca un paro cardiaco repentino cada año. También hay evidencias de que los desfibriladores en las escuelas y las universidades se asocian con un aumento de la supervivencia para los pacientes con un paro cardiaco repentino, comentaron los investigadores del estudio.

En las escuelas con desfibriladores, las tasas de supervivencia de estudiantes con paro cardiaco y un ritmo desfibrilable están entre un 64 y un 72 por ciento, indicaron los autores del estudio. Las DEA en las escuelas también pueden beneficiar a los profesores, los entrenadores o los espectadores de eventos deportivos que podrían sufrir un paro cardiaco repentino cuando se encuentren en una escuela, añadieron los investigadores.

Fuente: HealthDay

Accidentes Laborales Infarto. Distribución por Grado Lesión

infarto

En el parte de accidente el grado de lesión de clasifica en Leve, Grave, Muy Grave y Mortal.

A continuación vamos a analizar la evolución del grado de lesión para cada categoría en estos 12 años en la gráfica 1.

Gráfico 1. Distribución de los accidentes laborales infarto según Grado de Lesión, 2003-2015. Valores absolutos

Captura de pantalla 2017-03-22 12.02.07

Fuente: MEYSS y elaboración propia

Lo que llama la atención es que la mayoría de los accidentes laborales infarto son leves, aunque hay algún año que se dan más graves como en el 2003, 2009 y 2010.

Desde el 2009 la tendencia es un incremento de los leves y un descenso de los mortales y muy graves. Esto puede asociarse a la aparición de la normativa en el 2009 de uso desfibriladores fuera del ámbito sanitario y por tanto a una mayor difusión de los equipos, lo que posibilitaría una menor gravedad del accidente.

En concreto, los leves muestran un aumento del 30% del 2015 al 2003, pero desde el 2009 el incremento es del 68%.

Por el contrario, los mortales bajaron un 32% desde el 2003 al 2015. El descenso desde el 2009 es del 11%. Lo mismo ocurre con los muy graves que bajan un 60% desde el 2003 y un 40% desde el 2009.

En la gráfica 2 vemos el porcentaje de cada categoría sobre el total. Se aprecia el mismo patrón en los Leves. Su porcentaje va en aumento desde el 2009. En el 2003 el 32,1% de los accidentes laborales infarto eran leves y en el 2015 son el 49,1%, la mitad. Esto supone un incremento del 53%.

Los graves descienden en un 23%, pasando de un 38,9% en el 2003 a un 30% en el 2015.

Los muy graves pasan de un 7% en el 2003 a un 3,3% en el 2015, es decir, un 53% menos.

Y los mortales muestran una mejoría, pasando del 21,9% en el 2003 a un 17,6% en el 2015, un 20% menos. Si es cierto que desde el 2012 el porcentaje de mortales ha ido en aumento en relación al total de ALI.

Gráfico 2. Distribución de los accidentes laborales infarto según Grado de Lesión, 2003-2015. Porcentajes

Captura de pantalla 2017-03-22 12.01.55

Fuente: MEYSS y elaboración propia

Descargar el estudio completo:

descargar7

La supervivencia tras un infarto baja si se vive por encima del tercer piso

Investigadores del Hospital St. Michael de Toronto, en Canadá, han observado que las personas que viven en rascacielos o bloques altos de viviendas tienen menos probabilidades de superar un infarto si viven más arriba del tercer piso, hasta el punto de que la supervivencia es mínima en quienes viven por encima de la planta 16.

Aunque el trabajo se centra en las viviendas privadas, puede aplicarse a edificios de oficinas y hoteles, siendo un criterio muy importante a la hora de dotar de elementos de seguridad los edificios y convertirlos en edificios seguros y saludables.

El trabajo aparece publicado en la revista ‘Canadian Medical Association Journal‘ (CMAJ) y los resultados muestran que cuánto más baja se encuentra la residencia del afectado mayores son sus probabilidades de sobrevivir.

Tal como detalla el estudio, el aumento del número de personas que viven en edificios de gran altura presenta desafíos para la atención de víctimas y puede causar demoras para los equipos de emergencia en respuesta a las peticiones de paro cardiaco fuera del hospital. Se examinó la relación entre el piso de contacto del paciente y la supervivencia después de un paro cardíaco en edificios residenciales.

Se estudiaron los casos de enero del 2007 a diciembre de 2012  de pacientes adultos (≥ 18 año) con paro cardiaco fuera del hospital sin ninguna causa obvia en residencias privadas.

Un total de 12.960 detenciones cardíacas fuera del hospital fueron atendidas por los equipos de emergencia, de las cuales 8.216 fueron en residencias privadas, un 63,4%. De estas 8.216, 374 no se tenían datos del piso, por tanto el estudio se centró en 7.842 pacientes.

En general, la supervivencia fue del 3,8% (300 de los 7.842).

El estudio muestra la importancia de la altura del edificio a la hora de actuar en un caso de parada cardíaca.

Un 76,5% de las víctimas vivían por debajo de la 3ª planta, 5.998. Su supervivencia se sitúa en un 4,2% (252 casos de los 5.998).

El 23,5% restante vivían por en o por encima de la 3ª planta, 1.844 y su supervivencia es del 2,6% (48 casos de los 1.844).

Y cuando se analizaron los datos planta por planta, vieron que sólo el 0,9 por ciento de quienes vivían por encima de la planta 16 (2 de 216) lograron superar el infarto, y cuando se superaba la planta 25 ya no había supervivientes (0 de 30).

Esta gráfica resume los resultados con gran precisión visual (encontrado en el perfil de twitter de Jose Antonio Jara (@jaraglezjose)

c3sfem4vcaarlkz-jpg-large

En el análisis de subgrupos basado en el tipo de edificio, hubo 2.363 pacientes que viven en edificios de apartamentos y 5.479 que viven en casas o adosados. De los habitantes de apartamentos, sobrevivieron 35 (5.2%) de 667 cuyo paro cardiaco se produjo por debajo de la tercera planta, y 46 (2,7%) de 1.696 con un paro cardíaco en la tercera planta o superior . Entre los que habitan en casas, sobrevivieron 217 (4,1%) de 5331, cuyo paro cardiaco se produjo por debajo del tercer piso y 2 (1,4%) de los 148 con un paro cardíaco en la tercera planta o superior sobrevivido.

En general, los que sobrevivieron al alta hospitalaria eran en promedio más jóvenes, su paro cardiaco había sido más frecuentemente presenciado por los espectadores, la tasa de CPR de observación era mayor. Los sobrevivientes también tenían menores tiempos de respuesta del equipo de emergencia en llegar al lugar y tiempos más cortos desde la llegada a la escena al contacto con el paciente.

El uso de desfibriladores externos automáticos era muy bajo, independientemente del piso del contacto del paciente. Un desfibrilador fue aplicada por los espectadores en 19 (0,3%) de los paros cardiacos ocurren en los pisos inferiores y 7 (0,4%) de los que se producen en el tercer piso o por encima

El tiempo más largo desde la llegada de los equipos de emergencia en escena al contacto con el paciente es una posible explicación para una menor supervivencia en los pisos superiores.

Problemas detectados para actuar con rapidez en los pisos altos:

  • Acceso a los ascensores
  • Ausencia de desfibriladores externos automáticos

Los investigadores señalan que el uso de desfibriladores externos automáticos (DEA) fue muy bajo, y reconocen que no se centraron en medir el tiempo transcurrido entre la llamada a urgencias hasta la llegada de los profesionales sanitarios.

En referencia a los desfibriladores, el estudio propone ” la mejora de la accesibilidad de los desfibriladores colocando los dispositivos en pisos específicos, en la construcción de vestíbulos o dentro de los ascensores, para que puedan ser fácilmente entregados al piso del paro cardiaco, ahorrando minutos preciosos y garantizando una desfibrilación rápida.”

Este estudio es interesante en cuanto se relaciona con el criterio establecido en Cataluña, en el Decreto 30/2015, de que los hoteles con una altura de evacuación igual o superior a 28 metros deben tener un desfibrilador. Según los parámetros de forjado y  otros elementos estructurales, estaríamos hablando de un hotel de a partir 8 ó 9 plantas. Vemos, que el estudio situaba en 2,6% la supervivencia por sobre de la tercera planta. Por tanto, tiene sentido dicho criterio, aunque tendría que ser extensible a edificios de oficinas y residencias privadas.

Conclusion: En los edificios de gran altura, la tasa de supervivencia tras un paro cardiaco fuera del hospital fue menor en los pacientes que residen en las plantas superiores. Las intervenciones encaminadas a acortar los tiempos de respuesta al tratamiento del paro cardíaco en edificios de gran altura pueden aumentar la supervivencia.

Tasa de supervivencia de paradas cardíacas extrahospitalarias e intrahospitalarias

images-5.jpeg

La American Heart Association publicó las estadísticas de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

Las nuevas estadísticas de paradas cardíacas extrahospitalarias e intrahospitalarias provienen de los datos de Resuscitation Outcomes Consortium Cardiac Epistry y cabe destacar los datos de tasa de supervivencia ante una parada cardíaca fuera del hospital y dándose en el hospital:

captura-de-pantalla-2017-02-04-23-08-17

Los datos nos muestran como la incidencia es mayor fuera del hospital que en el hospital y que la tasa de supervivencia, en todos los años, es muy superior si la parada cardíaca se da en el hospital.

Cabe decir que la tasa de supervivencia de paradas cardíacas extrahospitalarias ha ido mejorando, llegando en el 2016 a su porcentaje más alto: 12%.

Gráfica. Evolución de la tasa de supervivencia de las paradas cardíacas extrahospitalarias e intrahospitalarias

captura-de-pantalla-2017-02-04-23-18-05

Fuente: CPR & First Aid

Accidentes laborales infarto según la hora de trabajo

reloj-de-fichar.png

Hay que diferenciar la hora de trabajo de la hora del día. La hora del día corresponde con la hora del reloj, mientras que la hora de trabajo se refiere a la primera hora de trabajo, la segunda, etcétera, pero en base a su horario laboral.

Para analizar evolución se ha tenido en cuenta la suma de los 12 años y se ha separado los casos clasificados con 0 y con 99, que se refieren a 0 cuando se va hacia el trabajo y 99 cuando se vuelve. Esto se analizara a parte.

La gráfica nos muestra como las primeras horas de trabajo son las que hay más riesgo de tener un accidente laboral infarto. Solo las tres primera horas de trabajo suman la mitad de los casos, un 48,1%. La primera hora supone el 18,2% de los accidentes laborales infarto. Por el contrario de lo que se podría pensar, a medida que pasa la jornada laboral, disminuyen los casos. En una jornada laboral de 8 horas, la octava hora acumula el 5,3% de los casos. Si comparamos los valores absolutos de la primera hora y la octava la diferencia es muy amplia: 3.307 casos en la primera hora y 962 casos en la octava.

Por tanto, desde los departamentos de prevención de riesgos laborales se debe hacer hincapié en la importancia en el inicio de la jornada laboral para evitar los accidentes laborales infarto: menos carga de trabajo, ejercicios de relajación, no afrontar situaciones tensas al inicio.

Distribución de los accidentes laborales infarto según hora de trabajo, 2003-2015. Valores absolutos

Captura de pantalla 2017-01-30 08.04.52.png

Descargar el estudio completo:

descargar7

Articulo sobre la certificación de entrenadores clubes en relación a la RCP y uso de DEA

Este artículo nos habla sobre el la certificación de entrenadores clubes en Alaska, Idaho, Oregon, Montana y Washington en relación a la RCP y uso de DEA.

En la introducción recalca como la especialización en los deportes y alto rendimiento que se le exige a los escolares puede causar mayor riesgo de deserción escolar, riesgo físico, daño psicológico y daño social. Destaca como la mayoría de los deportes de club practican varios días a la semana y en varias instalaciones que pueden o no tener el equipo de emergencia adecuado en caso de que un atleta se lesione.

El problema aumenta en que los entrenadores no siempre están afiliados en atletismo interestelar y la formación de dichos entrenadores, a menudo, depende de los clubes.

Dentro del deporte existe un riesgo inherente de lesiones. El paro cardiaco súbito es una de las principales causas de muerte entre los atletas durante el ejercicio, por lo que el ejercicio puede convertirse en un factor de riesgo para los atletas con trastornos cardiovasculares diagnosticados o no diagnosticados.

Commotio cordis, una causa de paro cardíaco súbito, ocurre cuando un atleta recibe como un traumatismo romo, no penetrante en el pecho, causando un ritmo cardíaco irregular, que con frecuencia resulta en la muerte. Aproximadamente el 50 por ciento de los episodios de commotio cordis se da en los deportes de béisbol, softball, hockey sobre hielo, fútbol  en los cuales los atletas pueden recibir un golpe al pecho por una pelota o un palo.

La investigación demuestra que el paro cardíaco súbito puede ocurrir con atletas jóvenes. En un estudio prospectivo de dos años que incluía 2149 escuelas, un total de 129 escuelas secundarias reportaron un evento paro cardíaco súbito.

A pesar de que la tasa de supervivencia de un paro cardíaco súbito es baja, un plan de acción de emergencia que incluya una respuesta rápida para la RCP y el uso de un DEA en tres minutos, aumentaría la probabilidad de supervivencia del atleta.

Debido a que la mayoría de los incidentes de paro cardíaco súbito ocurren durante eventos deportivos, la ubicación de los DEA en las instalaciones debe ser cuidadosamente considerada, sugiriéndose que las unidades de DEA sean colocadas en un área segura que pueda ser desbloqueada y disponible durante la práctica deportiva y los partidos. Sin embargo, si los entrenadores no están entrenados en CPR o el uso de DEA, tener el DEA disponible puede ser inútil. Por lo tanto, el propósito de este estudio es doble: identificar la prevalencia de RCP y certificación DEA para entrenadores deportivos de clubes en cinco estados y evaluar la disponibilidad de DEA en prácticas y juegos.

Un total de 86 entrenadores de club respondieron a la encuesta

La encuesta recogía información sobre: las certificaciones que el entrenador posee, 2) la distancia que un DEA está de la práctica deportiva y 3) La distancia que un DEA está de los eventos deportivos.

Sesenta y dos (72.6%) entrenadores informaron tener certificación de RCP y 45 (52.3%) dijeron tener certificación de DEA.

Número de entrenadores certificados por RCP por estado
Figura 2

Número de entrenadores certificados por DEA por estado
figura 3

Número de entrenadores certificados en RCP por deporte
Figura 4

Número de entrenadores certificados por DEA por deporte
Figura 5

De dos a cuatro minutos fue la respuesta más común cuando se le preguntó cuán lejos está un DEA de la instalación de la práctica deportiva. Cuando se le preguntó qué tan lejos está un DEA de los eventos deportivos, la respuesta más común fue desconocida.

Tabla 1. Tiempo percibido (en minutos) al DEA durante la práctica y los eventos deportivos.
tabla 1

La certificación en RCP y AED para entrenadores no es común en las escuelas públicas, lo cual es preocupante ya que muchas escuelas no tienen entrenadores atléticos. Esta falta de uniformidad a menudo significa que la responsabilidad del tratamiento proporcionado a los atletas recae en los entrenadores no formados, y no en los profesionales capacitados (por ejemplo, los entrenadores atléticos) que han recibido una educación adecuada.

NATA sugiere fuertemente que los entrenadores tengan entrenamiento en CPR, AED y primeros auxilios para asegurar que puedan actuar hasta que lleguen los profesionales médicos.

Las preocupaciones financieras se citan como una de las principales razones por la falta de unidades de DEA dentro y fuera de las instalaciones escolares. Dos tercios de los sucesos de parada cardíaca súbita ocurren en eventos deportivos y por lo tanto la prioridad debe ser colocar DEA en las instalaciones y campus donde se den eventos deportivos.

Uno de los principales desafíos es convencer a los distintos órganos de gobierno de los clubes deportivos a reconocer que el coste asociado a la certificación de PCR y DEA puede reducir el coste total asociado con posibles litigios por no hacerlo. Las organizaciones deportivas de club no sólo deben preocuparse por mejorar las habilidades de los atletas, sino también asegurarse de que los atletas pueden tener éxito en su deporte con lesiones mínimas.

Los padres de estos atletas esperan que los entrenadores sean los mejores; también deben esperar que la protección de sus atletas para estar en un alto nivel, también sea la mejor.

Fuente: The Sport Journal

Estudio: Las paradas cardiorrespiratorias extrahospitalarias ocurren con frecuencia en lugares y establecimientos turísticos

timbre1

Un estudio del 2012 sobre la Distribución geográfica e influencia del turismo sobre las paradas cardiacas en Baleares, concluye que las paradas cardiorrespiratorias extrahospitalarias (PCREH) ocurren con frecuencia en municipios costeros, en lugares y establecimientos turísticos y durante meses con más afluencia de población turística. En estos lugares debería plantearse la instalación de desfibriladores semiautomáticos.

En la introducción nos da algunos datos generales muy relevantes: Se estima que cada año se producen en España más de 24.500 PCREH, lo que equivale a una parada cardiaca cada 20 minutos.

El 60% de las PCREH se producen en presencia de testigos, el 75% se producen en el hogar frente el 16% en el espacio público.

El estudio se basa en 542 paradas cardiorespiratorias (una tasa de incidencia de 34 paradas por 100.000 habitantes). La edad media fue 60,48 años, 75,9% varones. En los meses de febrero, junio y agosto ocurrieron más PCR.

En un 45,4% tuvo lugar en el domicilio seguido de un 21,5 % en la vía pública y un 17% en establecimientos turísticos (hotel, apartamentos, playa, aeropuerto).

La PCR fue presenciada en un 76,2%. En un 31,5% fue presenciada por un familiar seguido de un 17,3% por un viandante y un 13% por personal sanitario. En un 18% de las paradas presenciadas no se pudo definir la categoría del testigo.

Y un dato importante: Tiempo de asistencia del SEM061. El tiempo medio de respuesta fue de 18,43 minutos. Esto demuestra la importancia de la rápida actuación.

La RCP básica se inició en un 62,5 %. En un 28,2 % se utilizó el DESA y en 50% desfibriló.

Durante el periodo estudiado llegaron vivos al hospital 165 pacientes (30,4%).

Conclusiones:

  • Domicilio y vía pública son los lugares con más número de paradas. Un dato importante es la incidencia de parada en lugares turísticos como el hotel, aeropuerto, apartamentos turísticos y playa. Este dato se debería corroborar en estudios prospectivos de seguimiento con la intención de valorar la distribución en estos lugares de desfibriladores semiautomáticos y la formación continuada en RCP básica y DESAs al personal que trabaja en estos lugares.
  • El objetivo del Plan Nacional de RCP del tiempo de respuesta por el SEM es de 5 minutos. Este objetivo es difícil de alcanzar. En la mayoría de estudios describen un tiempo medio de respuesta de menos de 10 minutos.
  • El porcentaje de la RCP básica realizada en nuestro estudio es del 62,5%. En un 28,2% se utilizó el DESA y en un 50% desfibriló. Hay evidencia científica que demuestra que la iniciación temprana de la RCP básica por testigo aumenta considerablemente la supervivencia. Este dato nos debe poner en alerta para realizar esfuerzos en incrementar este porcentaje encontrado en nuestra serie. Este esfuerzo debe ir encaminado a potenciar la transmisión por vía telefónica de las maniobras de RCP básica a los testigos de la PCR y potenciar la instalación de DESAs en lugares públicos donde transitan una población con alto riesgo de PC.
  • La supervivencia es mayor cuando hay testigo en comparación de cuando no.
  • Como conclusión importante destaca el  concienciar a las Administraciones Públicas Sanitarias de la importancia de la distribución de los desfibriladores en establecimientos turísticos y formación de su personal no sanitario como estrategia de salud con el propósito de diseñar una comunidad más cardioprotegida.

Finalmente, el estudio finaliza con la siguiente reflexión:

Las paradas cardiorespiratorias ocurren con frecuencia en zonas costeras, en lugares y establecimientos turísticos y en meses con más afluencia de población turística. Este dato junto a que la desfibrilación precoz se asocia a la supervivencia y a la etiología de la asfixia por inmersión como segunda causa de la parada debería hacernos reflexionar si los establecimientos turísticos deberían estar equipados por desfibriladores automáticos y disponer de personal no sanitario entrenado para la RCP. Se debería hacer hincapié en estos lugares de programas de desfibrilación precoz y recomendar la implantación de desfibriladores convirtiéndolos en lugares cardioprotegidos.

Acceder al artículo

 

El pesimismo es malo para el corazón

pesimista

Un estudio de 11 años con casi 3.000 hombres y mujeres encontró que los más pesimistas tenían más del doble de riesgo de morir de una enfermedad cardiaca que los menos pesimistas. Y aunque el pesimismo se vinculó con un aumento en el riesgo de muerte relacionada con el corazón, el optimismo no pareció tener ningún efecto, encontró el estudio.

“El pesimismo parece ser un factor de riesgo bastante significativo de muerte por enfermedad cardiaca coronaria, tanto en hombres como en mujeres, incluso tras tener en cuenta los factores de riesgo clásicos y bien conocidos de la enfermedad cardiovascular”, señaló el autor líder del estudio, el Dr. Mikko Pankalainen, investigador del departamento de psiquiatría del Hospital Central de Paijat-Hame en Lahti, Finlandia.

Pero el estudio no probó que el pesimismo provocara el aumento en las muertes relacionadas con el corazón.

“Este hallazgo sugiere que nuestro conocimiento sobre la conexión entre el optimismo y la salud física dista mucho de ser completo”, dijo Pankalainen.

El nivel de pesimismo de una persona se puede medir fácilmente, y podría ser otro factor para determinar su riesgo de morir de una enfermedad cardiaca, sugirió.

“En el futuro, podría ser una herramienta muy útil, junto con otros factores de riesgo conocidos (como fumar, el azúcar alto en la sangre, la hipertensión y el colesterol alto) para determinar el riesgo de morir de una enfermedad cardiaca”, planteó Pankalainen.

En el estudio, los investigadores usaron una prueba para medir el nivel de pesimismo y de optimismo de los participantes, que tenían de 52 a 76 años de edad.

Once años tras el inicio del estudio, los investigadores observaron las causas de muerte y usaron esos datos para calcular el rol del pesimismo en las muertes por enfermedad cardiaca. El equipo de Pankalainen ajustó sus hallazgos para tomar en cuenta otros factores de riesgo, como la presión arterial y el tabaquismo.

La Dra. Suzanne Steinbaum, directora de Salud Cardiaca de las Mujeres en el Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo en que “claramente hay una conexión entre la forma en que pensamos y percibimos el mundo, y cómo esto afecta a nuestro corazón”.

Steinbaum, que no participó en el nuevo estudio pero está familiarizada con los hallazgos, explicó que “con el pesimismo, sabemos que hay un aumento en las hormonas inflamatorias y del estrés. Y es probable que eso afecte al corazón, conduciendo a ataques cardiacos y aterosclerosis”, dijo.

“Aunque quizá no podamos afirmar que ser optimista le salvará, lo que podemos decir es que el pesimismo de verdad crea un ambiente estresante en el cuerpo y eso conduce a la enfermedad cardiaca”, dijo.

La grasa abdominal profunda podría ser más dañina para el corazón que la superficial

barriga-nueva

La grasa abdominal, especialmente la grasa escondida en lo profundo de la zona abdominal, podría indicar un riesgo mayor de enfermedad cardiaca, según un estudio reciente.

El estudio de 6 años de más de 1,000 adultos halló que las personas con michelines en su sección media tenían un riesgo más alto de enfermedad cardiaca que las que tenían molletes visibles en otros lugares debajo de la piel.

“El tejido adiposo [la grasa en la zona abdominal] junto con la grasa que hay debajo de la piel se han asociado con anomalías, incluyendo los niveles altos de triglicéridos, niveles bajos del [colesterol bueno] HDL, hipertensión y un riesgo más alto de diabetes”, dijo el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles, que no participó en el nuevo estudio, pero que está familiarizado con los hallazgos.

El estudio examinó la cantidad y la calidad de la grasa abdominal.

Pero los investigadores advirtieron que el estudio solamente mostró una asociación entre la grasa abdominal y una posible enfermedad cardiaca, no que la grasa abdominal cause la enfermedad cardiaca.

Fonarow dijo que quizá la grasa abdominal profunda es menos saludable porque podría aumentar la resistencia a la insulina, lo que puede llevar a la hiperglucemia y a la diabetes tipo 2.

“Este estudio sugiere que los individuos incluso con un índice de masa corporal en la categoría normal o de sobrepeso, pero con una masa abdominal mayor (un abdomen prominente), podrían tener un mayor riesgo cardiovascular”, dijo Fonarow.

El estudio fue dirigido por la Dra. Caroline Fox, ex investigadora principal del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. Fox y su equipo recogieron datos de 1,106 hombres y mujeres, con un promedio de edad de 45 años, que participaron en el Estudio cardiaco de Framingham, una investigación a largo plazo. Todos aceptaron que les hicieran escáneres abdominales para determinar su grasa abdominal.

A lo largo de 6 años, los investigadores hallaron que los aumentos de la cantidad de grasa y las reducciones en la densidad de grasa estaban vinculados con cambios en el riesgo de enfermedad cardiaca. Cada libra (0.45 kg) adicional de grasa se asoció con una hipertensión de desarrollo reciente, con un nivel alto de triglicéridos y con el síndrome metabólico, que incluye el colesterol alto y una mayor probabilidad de diabetes tipo 2, dijeron los investigadores.

Aunque el aumento de la grasa se asoció con nuevos y peores factores de riesgo de enfermedad cardiaca en general, el riesgo fue mayor para la grasa que está dentro del abdomen, en comparación con la grasa que está justo debajo de la piel, indicaron los investigadores.

Fuente: UnivisionSalud

Un chocolate al día puede mejorar la salud de tu corazón

chocolate-salud-corazon

El estudio reveló que al comer chocolate diario, disminuyen las enzimas hepáticas y la resistencia a la insulina.

Una  investigación de la Asociación Americana del Corazón revela que el comer una barra al día mejora la salud de nuestro principal motor.

Los Investigadores de la AHA examinaron los hábitos alimenticios de más de 1.100 adultos entre 18 a 69  por dos años completos.  Según los resultados, se encontró una correlación entre una dosis diaria de 100 mg de chocolate y una disminución de las enzimas hepáticas y la resistencia a la insulina, ambas utilizadas como indicadores para determinar el riesgo de enfermedades del corazón.

Y eso no es todo. Según el estudio,  los amantes del chocolate son más propensos a ser más jóvenes, educados y más activos físicamente. Además, comer un poco de chocolate previene  problemas de salud crónicos.

Esta no es la primera vez que los científicos relacionan al chocolate con beneficios para la salud. A principios de este año, un estudio publicado en la revista Appetite concluyó que comer chocolate negro de manera regular mejora la función cognitiva, incluyendo una memoria más fuerte y mejores habilidades de razonamiento.

Fuente: SDPNoticias