Día Mundial de la Actividad Física 2018

Iniciamos la semana con vistas al viernes 6 de abril que es el Día Mundial de la Actividad Física, muy importante para nuestra salud y, en especial, fortalecer nuestro corazón.

Actividad física

La actividad física consiste en cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que lleva consigo un consumo de energía. La intensidad de la actividad física depende y varía según las personas. Como ejemplos de la actividad física se encuentran: caminar a paso ligero, bailar, andar en bicicleta, nadar, correr, etc.

Recomendaciones

La duración es intensidad de la actividad física diaria depende en gran medida de la edad, siendo lo recomendado para cada una de ellas:

  • Niños y jóvenes de entre 5 a 17 años deben de realizar 60 minutos de actividad física diaria.
  • Para personas entre 18 años y 64 años lo recomendado es la realización de 150 minutos semanales o bien 75 minutos de actividad física vigorosa.
  • Las personas mayores de 65 años deben de realizar alguna actividad física al menos tres días a la semana.

Beneficios del ejercicio físico

La realización de 30 minutos de actividad física aporta numerosos beneficios al organismo y evita la manifestación de enfermedades como por ejemplo:

  • Diabetes
  • Obesidad
  • Sobrepeso
  • Osteoporosis
  • Cáncer de colon
  • Cardiovasculares

MONSTERS

Accidentes Laborales Infarto. Distribución por Grado Lesión

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En el parte de accidente el grado de lesión de clasifica en Leve, Grave, Muy Grave y Mortal.

A continuación vamos a analizar la evolución del grado de lesión para cada categoría en estos 12 años en la gráfica 1.

Gráfico 1. Distribución de los accidentes laborales infarto según Grado de Lesión, 2003-2015. Valores absolutos

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Fuente: MEYSS y elaboración propia

Lo que llama la atención es que la mayoría de los accidentes laborales infarto son leves, aunque hay algún año que se dan más graves como en el 2003, 2009 y 2010.

Desde el 2009 la tendencia es un incremento de los leves y un descenso de los mortales y muy graves. Esto puede asociarse a la aparición de la normativa en el 2009 de uso desfibriladores fuera del ámbito sanitario y por tanto a una mayor difusión de los equipos, lo que posibilitaría una menor gravedad del accidente.

En concreto, los leves muestran un aumento del 30% del 2015 al 2003, pero desde el 2009 el incremento es del 68%.

Por el contrario, los mortales bajaron un 32% desde el 2003 al 2015. El descenso desde el 2009 es del 11%. Lo mismo ocurre con los muy graves que bajan un 60% desde el 2003 y un 40% desde el 2009.

En la gráfica 2 vemos el porcentaje de cada categoría sobre el total. Se aprecia el mismo patrón en los Leves. Su porcentaje va en aumento desde el 2009. En el 2003 el 32,1% de los accidentes laborales infarto eran leves y en el 2015 son el 49,1%, la mitad. Esto supone un incremento del 53%.

Los graves descienden en un 23%, pasando de un 38,9% en el 2003 a un 30% en el 2015.

Los muy graves pasan de un 7% en el 2003 a un 3,3% en el 2015, es decir, un 53% menos.

Y los mortales muestran una mejoría, pasando del 21,9% en el 2003 a un 17,6% en el 2015, un 20% menos. Si es cierto que desde el 2012 el porcentaje de mortales ha ido en aumento en relación al total de ALI.

Gráfico 2. Distribución de los accidentes laborales infarto según Grado de Lesión, 2003-2015. Porcentajes

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Fuente: MEYSS y elaboración propia

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Accidentes laborales infarto según la hora de trabajo

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Hay que diferenciar la hora de trabajo de la hora del día. La hora del día corresponde con la hora del reloj, mientras que la hora de trabajo se refiere a la primera hora de trabajo, la segunda, etcétera, pero en base a su horario laboral.

Para analizar evolución se ha tenido en cuenta la suma de los 12 años y se ha separado los casos clasificados con 0 y con 99, que se refieren a 0 cuando se va hacia el trabajo y 99 cuando se vuelve. Esto se analizara a parte.

La gráfica nos muestra como las primeras horas de trabajo son las que hay más riesgo de tener un accidente laboral infarto. Solo las tres primera horas de trabajo suman la mitad de los casos, un 48,1%. La primera hora supone el 18,2% de los accidentes laborales infarto. Por el contrario de lo que se podría pensar, a medida que pasa la jornada laboral, disminuyen los casos. En una jornada laboral de 8 horas, la octava hora acumula el 5,3% de los casos. Si comparamos los valores absolutos de la primera hora y la octava la diferencia es muy amplia: 3.307 casos en la primera hora y 962 casos en la octava.

Por tanto, desde los departamentos de prevención de riesgos laborales se debe hacer hincapié en la importancia en el inicio de la jornada laboral para evitar los accidentes laborales infarto: menos carga de trabajo, ejercicios de relajación, no afrontar situaciones tensas al inicio.

Distribución de los accidentes laborales infarto según hora de trabajo, 2003-2015. Valores absolutos

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Cómo instalar el desfibrilador: ¿qué dice cada normativa?

Es bien sabido que cada Comunidad Autónoma tiene su propio decreto en el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario. Anteriormente hicimos un estudio comparativo sobre el contenido de cada uno en materia de formación para demostrar la necesidad de unificar criterios.

A continuación vamos a realizar lo mismo pero en el tema de cómo debe instalarse el desfibrilador. Aquí también encontramos divergencias.

Vamos a analizar tres parámetros: cómo instalarlo (el lugar, la forma y/o los complementos), señalización del DEA en mapa y colocación de las instrucciones.

A continuación exponemos en un cuadro lo que la norma de cada comunidad exige

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Como podemos apreciar, hay mucha heterogeneidad en cuanto a obligaciones: algunos dicen que este visible, otros visible y de cara al público, otros que tenga espacio adecuado. En cuanto a instrucciones también hay discrepancias: visible, junto al DEA o no mencionan.

Es importante conocer estos puntos pues sobre todo negocios destinados de cara al público como pueden ser hoteles, han de tener en cuenta que en Baleares, Cantabria, Canarias, Murcia y La Rioja los desfibriladores deben estar de cara al público, no pueden estar en un armario o en administración.

Y en Euskadi, las instrucciones y rotulaciones deben ir en Castellano y Euskera.

Sectores (5): Los desfibriladores en los gimnasios

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Es inevitable asociar los desfibriladores en los lugares donde se realizan actividades deportivas. Los gimnasios son los lugares donde uno vería más obvio colocar un desfibrilador, pero no todos lo tienen. Es más, la cultura del cliente debería preocuparse en preguntar si el centro dispone de dicho elemento de seguridad.

La evaluación de riesgos se reduce a un elemento importante:

  • Actividad deportiva intensa en poco tiempo

Sin embargo, podemos perfilar más en este aspecto:

  • Actividad deportiva realizada por personas no profesionales.
  • Diversidad de actividades en una misma jornada: actividad aerobica (son ejercicios de media o baja intensidad y de larga duración, donde el organismo necesita quemar hidratos y grasas para obtener energía y para ello necesita oxígeno. Son ejemplos de ejercicios aeróbico: correr, nadar, ir en bici, caminar, etc) y anaerobia (son ejercicios de alta intensidad y de poca duración. Aqui no se necesita oxígeno porque la energía proviene de fuentes inmediatas que no necesitan ser oxidadas por el oxígeno, como son el ATP muscular, la PC o fosfocreatina y la glucosa. Son ejemplos de ejercios anaeróbicos: hacer pesas, carreras de velocidad y ejercicios que requieran gran esfuerzo en poco tiempo).

Nuestro sentido común nos dice que el desfibrilador debería ser un equipo más dentro de un gimnasio, junto los de musculación, y por tanto, que todo gimnasio debería disponer de uno, pero no es así y la normativa tampoco es muy estricta en este sector.

  • Andalucía, Decreto 22/2012, artículo 3: Las instalaciones, centros o complejos deportivos en los que el número de personas usuarias diarias, teniendo en cuenta todos sus espacios deportivos disponibles, sea igual o superior a 500. El decreto coge como criterio de personas usuarias diarias. Si el gimnasio supera las 500 personas usuarias diarias debe disponer de un desfibrilador.
  • Cataluña, Decreto 30/2015, anexo III: Actividades en recintos en que se dé con capacidad o aforo igual o superior a 2.000 personas. En el decreto de Cataluña no se menciona expreso la actividad deportiva o de gimnasios (¡increíble!). Por ello hay que remitirse al punto de recintos con aforo de más de 2.000 personas. Por tanto, si el gimnasio supera en 2.000 personas el aforo debe disponer de un desfibrilador.
  • Canarias, Decreto 157/2015, artículo 6: Instalaciones, centros, complejos deportivos públicos de poblaciones de más de 50.000 habitantes y con una afluencia media diaria superior a 1.000 usuarios. Aquí los gimnasios han de cumplir dos requisitos: que estén en una población de más de 50.000 habitantes y que a su vez tengan una afluencia media diaria superior a 1.000 usuarios.
  • País Vasco, Decreto 9/2015, artículo 3: Los establecimientos públicos, instalaciones, espectáculos y actividades recreativas con aforo autorizado superior a 700 personas.
  • Asturias: Decreto 54/2016, artículo 3: Las instalaciones deportivas en las que la afluencia diaria de usuarios sea igual o superior a 500 personas.
  • Madrid: Decreto 78/2017, artículo 3: Las instalaciones, centros o complejos deportivos en los que el número de usuarios diarios sea igual o superior a 500 personas.
  • Valencia: Decreto 159/2017, artículo 3: Instalaciones, centros o complejos deportivos en los que el número de personas usuarias diarias, teniendo en cuenta todos sus espacios deportivos disponibles, sea igual o superior a 500.
  • Extremadura: Decreto 16/2019, articulo 3: Las instalaciones, centros o complejos deportivos o recreativos en los que el aforo, teniendo en cuenta todos sus espacios deportivos disponibles, sea igual o superior a 700 personas. Quedan excluidas las instalaciones deportivas de accesibilidad restringida.
  • Aragón: Decreto 30/2019, anexo V: Las instalaciones, centros o complejos deportivos y piscinas en los que la afluencia diaria de personas usuarias, teniendo en cuenta todos sus espacios deportivos disponibles, sea igual o superior a 300 personas. Quedan excluidas las instalaciones deportivas de accesibilidad restringida.
  • Cantabria: Orden SAN/82/2018, articulo 3: Instalaciones deportivas en las que el número de personas usuarias diarias sea igual o superior a 350 personas.
  • Navarra: Decreto Foral 6/2019, articulo 3: Polideportivos, piscinas y cualquier instalación deportiva o recreativa con aforo autorizado o previsto superior a 500 personas.

Vemos que los gimnasios no son centros a los que se les dé mucha importancia a que estén cardioprotegidos a nivel normativo. Lo que más sorprende es el criterio de afluencia media diaria. Parada cardiorespiratoria y esfuerzo físico van muy asociados y el hecho de que ocurra no depende de que el gimnasio tenga una gran afluencia, si no más bien del tipo de actividades que se llevan a cabo y el perfil de sus usuarios.

Analizando la normativa de deporte, encontramos una referencia a nivel estatal.

La ley Orgánica 3/2013 de protección de la salud del deportista, establece en su introducción la obligación de que los establecimientos relacionados con la práctica deportiva más exigente dispongan de medios de lucha contra las enfermedades cardiorrespiratorias agudas. 

Realizada consulta a la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte sobre que se entiende por práctica deportiva más exigente, dicho organismo no da respuesta, eximiendo en que la ley no define tal concepto. El área de Gestión Documental – IDI de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte responde a la petición de Cordis Integralis de que dicho concepto se desarrollará en posteriores disposiciones.

Por otra parte, el mismo organismo, da su interpretación sobre práctica deportiva exigente: entrenamientos de alta exigencia en resistencia.

¿Y qué es entrenamientos en resistencia?

  • La resistencia tiene diferentes funciones en la práctica deportiva. Podemos destacar las siguientes:
  • Mantener durante el máximo tiempo posible una intensidad óptima de la carga a lo largo de la duración establecida de la carga (ejemplo: deportes cíclicos de resistencia ).
  • Mantener al mínimo las pérdidas inevitables de intensidad cuando se trata de cargas prolongadas (ejemplo: en carreras de una hora y en el maratón).
  • Aumentar la capacidad de soportar las cargas.
  • Recuperación acelerada después de las cargas.
  • Estabilización de la técnica deportiva y de la capacidad de concentración en los deportes técnicamente más complicados (ejemplos: salto de trampolín, patinaje artístico, tiro al arco, etc ).

Ejercicios de resistencia: ejercicios aeróbicos, bicicleta de spinning, ejercicios crossfit,…

Por tanto, aquellos gimnasios donde tengan rutinas de resistencia están obligados a tener un desfibrilador en sus instalaciones, a nivel estatal, es decir, afectando a todas las comunidades.

¿Por qué los diferentes decretos no hacen más hincapié en los gimnasios, siendo espacios muy sensibles a paradas cardiorespiratorias? ¿Por qué los mismos usuarios no se preocupan de su salud y preguntan o insisten en que el gimnasio tenga un DEA? ¿Por qué la normativa estatal solo se centra en los ejercicios de resistencia?

En los gimnasios existen tres, cuatro o más extintores. No hay instalación de gas, no hay material inflamable abundante como telas, moquetas, cortinas, no hay acumulación de papeles, cartón. Es decir, el riesgo de un incendio no es muy elevado, aún así, se instalan por prevención. A nivel estadístico, en un gimnasio habría más probabilidad de padecer alguna dolencia del corazón que un incendio (sobre todo en fases de reposo, vestuario), sin embargo, no se ve como un elemento de prevención.

Desde Cordis Integralis defendemos una política de prevención en base a la actividad y los riesgos del centro para decidir colocar un desfibrilador (independientemente de lo que diga la normativa).

Sectores (4): Los desfibriladores en los centros comerciales

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¿Qué es un centro comercial? Se puede definir un Centro Comercial como un conjunto de establecimientos comerciales independientes, planificado y desarrollado con criterio de unidad, que dispone permanentemente de una imagen y gestión unitaria.

Evaluación de riesgos en el centro comercial en relación a paradas cardiorespiratorias:

  • Gran concentración de personas en un lugar cerrado.
  • Situaciones de estrés o ansiedad por volumen excesivo de personas.
  • Diversidad de perfiles: niños, adultos, personas de la tercera edad.
  • Actividades: algunos centros comerciales pueden realizar actividades de ocio como baile, conciertos.
  • Variedad de servicios: restauración, cines, bolera, tiendas, etc.
  • Parques infantiles.

La normativa autonómica obliga según estos criterios:

  • Andalucía, Decreto 22/2012, artículo 3: Las grandes superficies minoristas. No dice nada más. Para ello hay que ir a la definición de gran superficie minorista: todo establecimiento de carácter individual o colectivo en el que se ejerza la actividad comercial minorista y tenga una superficie útil para la exposición y venta al público superior a dos mil quinientos metros cuadrados. Por tanto, todo centro comercial que supere los 2.500 metros cuadrados de superficie útil, deberá tener un desfibrilador.
  • Cataluña, Decreto 30/2015, anexo III: Actividades en recintos en que se dé con capacidad o aforo igual o superior a 2.000 personas.
  • Canarias, Decreto 157/2015, artículo 6: Grandes establecimientos comerciales y centros comerciales. Aquí tenemos que acudir al Decreto Legislativo 1/2012 de Leyes de Ordenación de la Actividad Comercial de Canarias y reguladora de la licencia comercial. Según la zona, el criterio varía para definir un gran establecimiento comercial:
  1. en Gran Canaria y Tenerife: 2.500 m2;
  2. en Lanzarote: 1.650 m2;
  3. en Fuerteventura: 1.250 m2;
  4. en La Palma: 1.000 m2;
  5. en La Gomera y El Hierro: 500 m2.
  • País Vasco, Decreto 9/2015, artículo 3: Los grandes establecimientos comerciales, individuales y colectivos. De nuevo, estamos obligados a ir al apartado de definiciones para ver que los grandes establecimientos comerciales son todos aquellos que tengan una superficie edificada superior a 700 metros cuadrados. Por tanto, el centro comercial que supere los 700 metros cuadrados está obligado.
  • Asturias: Decreto 54/2016, artículo 3: Los centros comerciales, individuales y colectivos, que tengan una superficie edificada para la exposición y venta al público superior a 2.500 metros cuadrados.
  • Madrid, Decreto 78/2017, artículo 3: Los grandes establecimientos comerciales, individuales o colectivos, cuya superficie comercial de exposición y venta sea superior a 2.500 m2.
  • Valencia: Decreto 159/2017, no los menciona
  • Extremaura: Decreto 16/2019, artículo 3: Centros y equipamientos comerciales, individuales o colectivos, con una superficie de venta igual o superior a 2.500 m2. En caso de estar distribuidos en varias plantas, se deberán instalar al menos dos DEA, uno en la planta baja y otro en la planta superior. En el caso de equipamientos comerciales colectivos, se deberá instalar un DEA adicional en cada establecimiento comercial del mismo que iguale o supere los 2.500 m2 de superficie de venta.
  • Aragón: Decreto 30/2019, anexo V: Grandes superficies (establecimientos comerciales, individuales o colectivos, que tengan una superficie de más de 2500 m2).
  • Cantabria: Orden SAN/82/2018, artículo 3: Los centros comerciales, individuales y colectivos, definidos como el establecimiento en el que se ejerza la actividad comercial minorista y que tenga una superficie edificada superior a 500 m2 (añadiéndose uno más por cada 1.000 m2).
  • Navarra: Decreto Foral 6/2019, artículo 3: Centros comerciales constituidos por un conjunto de establecimientos comerciales situados en uno o en varios edificios conectados, que sumen una superficie comercial útil superior a 2.000 metros cuadrados.

Las demás comunidades no legislan la obligación de instalar un desfibrilador.

Un aspecto a tener en cuenta es el tamaño de los centros comerciales, pues muchos no solo tienen dos o tres plantas sobre rasantes, si no que incluyen tres o cuatro plantas bajo rasante para parking. Esto nos debe plantear la cuestión de que ocurriría con una emergencia en la planta -3 teniendo el desfibrilador en la planta 1. ¿Daríamos respuesta en esos primeros cinco minutos vitales?

Los centros comerciales no son centros de venta al público, en muchos casos son centros sociales, centros que forman parte de una comunidad y como tal, dar el servicio de cardioprotección puede dar un valor añadido a la zona.

Sectores (3): Los desfibriladores en los cines

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Los cines es un sector que se ve afectado por la normativa pero que, independientemente de esto, tiene factores de riesgo a tener en cuenta.

Evaluación de riesgos:

  • Gran concentración de personas en un lugar cerrado.
  • Contenido sensible de las películas que puede provocar reacciones de angustia y estrés en los asistentes (véase el caso de la proyección de la película Lo imposible, donde en multitud de cines hubo desmayos).
  • Secuencias rápidas y volumen elevado de efectos especiales.
  • Nuevos modelos de cine: 3D, realidad virtual.
  • Mala iluminación en caso de emergencia: es sabido que ante una urgencia se encienden las luces, pero antes de que eso ocurra pueden pasar segundos a oscuras que dificulten la actuación.

De las 4 comunidades autonómicas que obligan a instalar desfibrilador, 3 mencionan a los cines. Veamos cómo es el redactado y los criterios.

  • Andalucía, Decreto 22/2012, artículo 3: Establecimientos públicos con un aforo igual o superior a 5.000 personas. ¿Y qué es establecimiento público? En el mismo decreto, en el apartado de definiciones nos dice: Aquellos locales, recintos o instalaciones de pública concurrencia recogidos en el Nomenclátor y el Catálogo de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Establecimientos Públicos de la Comunidad Autónoma de Andalucía, aprobado por Decreto 78/2002, de 26 de febrero, en los que se celebren o practiquen espectáculos públicos o actividades recreativas. Aquí, en el apartado III. Establecimientos públicos, en punto 1.1. incluye Cines. Por tanto, todo cine que supere en su aforo total las 5.000 personas está obligado.
  • Cataluña, Decreto 30/2015, anexo III: Actividades en recintos en que se dé con capacidad o aforo igual o superior a 2.000 personas.
  • País Vasco, Decreto 9/2015, artículo 3: Los establecimientos públicos, instalaciones, espectáculos y actividades recreativas con aforo autorizado superior a 700 personas. Lo mismo que en Andalucía, debemos ir a la Ley 10/2015, de 23 de diciembre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas del País Vasco, en el anexo III, apartado A, punto 1.1, incluye los cines de todo tipo. Por tanto, el cine que supere el aforo de 700 personas debe tener un desfibrilador.
  • Asturias: Decreto 54/2016, artículo 3: Los establecimientos, locales e instalaciones en que se desarrollen espectáculos públicos y actividades recreativas, con aforo autorizado superior a 750 personas.  La Ley 8/2012 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas del Principado de Asturias incluye los Cines. Por tanto, el cine que supere el aforo de 750 personas debe tener un desfibrilador.
  • Madrid: Decreto 78/2017, artículo 3: Los establecimientos públicos, con un aforo igual o superior a 2.000 personas. En el artículo 2, apartado C, define establecimientos públicos como: “Cualquier edificio, local, recinto o instalación accesible a la concurrencia pública en el que se ofrezcan espectáculos o se realicen actividades recreativas, culturales o religiosas.”
  • Valencia: Decreto 159/2017, artículo 3: Establecimientos públicos con un aforo igual o superior a 1.000 personas. En este sentido, para saber los establecimientos públicos afectados nos remite a la Ley 14/2010, de espectáculos, públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos, en la que aparecen los cines.
  • Aragón: Decreto 30/2019, anexo V: Establecimientos públicos con aforo superior a 500 personas que sirven para la realización de actividades recreativas o de espectáculos públicos. No se incluyen aquellas instalaciones desmontables o de temporada.
  • Cantabria: Orden SAN/82/2018, artículo 3: Los establecimientos públicos y privados, con una afluencia media diaria de 500 personas.
  • Extremadura: Decreto 16/2019, artículo 3: Los establecimientos públicos, locales e instalaciones en que se desarrollen espectáculos públicos, con aforo autorizado igual o superior a 1.000 personas.
  • Navarra: Decreto Floral 6/2019, articulo 3: Establecimientos, instalaciones o espacios en los que se celebren espectáculos, actividades culturales o recreativas con aforo autorizado superior a 700 personas.

Cuadro resumen

Aforo
Andalucía5000
Aragón500
Asturias750
Cataluña2000
Cantabria500*
Extremadura1000
Madrid2000
Navarra700
País Vasco700
Valencia1000

*Afluencia media diaria

Las demás comunidades no legislan la obligación de instalar un desfibrilador.

Vemos que la comunidad más estricta es Aragón que obliga a cualquier cine que supere el aforo de 500 personas.

Muchos cines están ubicados dentro de centros comerciales, pero la normativa ya se refiere a ellos de forma separada (como veremos en el siguiente artículo), por tanto, así como hace la legislación, debe separarse el centro comercial de la actividad recreativa del cine. El hecho de que el centro comercial tenga un DEA, no exime al cine de tenerlo si supera los criterios establecidos por la normativa.

Sectores (2): Los desfibriladores en los colegios

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En el anterior artículo abordábamos el sector de los hoteles y los desfibriladores. Ahora analizaremos los centros educativos.

Realizamos primero una evaluación de riesgos para valorar la necesidad de incorporar los desfibriladores en los colegios.

  • Variedad de edades en un mismo centro: hay centros que poseen guardería, pero lo habitual es iniciar en infantil. Si el centro acaba en bachillerato estamos hablando que posee niños de entre 3 a 18 años. Esto supone una gran variedad de edades, cada una con sus capacidad físicas y de salud específicas.
  • Grupos elevados para una sola persona: clases de 25 o 27 alumnos para un solo profesor.
  • Actividades físicas: asignatura de gimnasia y/o piscina.
  • Actividades extraescolares: aquí se suman dos factores: el primero es actividades de actividad física (fútbol, baloncesto, patinaje, baile, etc.) y persona a menudo no cualificado (monitores externalizados o alumnos de grados superiores).
  • Cesión de polideportivo para actividades deportivas: a menudo se alquilan la pista a personal externo para jugar partidos de fútbol sala o ligas de padres. Esto aumenta el riesgo ya que participan personas con poca disciplina en el deporte.

Hay que matizar que la muerte súbita no está supeditada a una edad determinada y casos recientes demuestran que puede afectar a cualquier persona. Las noticias de adolescentes practicando deporte son muy numerosas.

¿Qué dice las normativas autonómicas?

  • Andalucía: Decreto 22/2012, artículo 3: Aunque obliga a instalar DEA, no menciona los centros educativos.
  • Canarias: Decreto 157/2015, artículo 6: No obliga a los centros educativos, tan solo los incluye en el apartado de Recomendación: Centros educativos con una afluencia media diaria superior a 2.000 personas. ¿Qué es la afluencia media diaria? En el apartado de definiciones la concreta como el número medio de personas que diariamente acuden a un determinado espacio o lugar, obtenido de dividir la afluencia total anual de personas en ese determinado espacio por el número de días que en ese año ese determinado espacio ha estado disponible al público.
  • Cataluña: Decreto 30/2015, anexo III: Establecimientos de uso docente con una ocupación inferior a 2.000 personas y superior a 1.000 personas. Es decir, cualquier centro docente que supere las 1.000 personas de ocupación. Aquí ya se centra en la ocupación, por tanto, la capacidad máxima de personas que puede acoger el centro. Se ha de contabilizar alumnos, profesorado, administración, personal externo.
  • Cantabria, Orden SAN/82/2018, artículo 3: Centros educativos con aforo mayor de 1.500 personas.
  • Extremadura: Decreto 16/30129, artículo 3: Los centros educativos con capacidad igual o superior a 500 alumnas/os.
  • País Vasco: Decreto 9/2015, artículo 3: Los centros educativos con un aforo igual o superior a 2.000 personas.
  • Aragón: Decreto 30/2019, artículo 4: En todos los centros escolares de Aragón.
  • Madrid: Decreto 78/2017, artículo 3: Los centros educativos (cualquier capacidad y aforo, no establece criterio mínimo).
  • Valencia: Decreto 159/2017, artículo 3: Centros educativos con un aforo igual o superior a 1.500 personas.
  • Asturias: Decreto 54/2016: Aunque obliga a instalar DEA, no menciona los centros educativos.
  • Navarra: Decreto Floral 6/2019, artículo 3: Centros educativos con personal docente, no docente y alumnado superior a 700 personas.

Las demás comunidades no legislan la obligación de instalar un desfibrilador.

Vemos que la comunidad más estricta es Madrid que obliga a cualquier centro educativo.

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La implantación del desfibrilador en el colegio se ha de hacer con suma atención y concienciación. Es un sector donde la formación transversal es muy importante. Profesores, monitores, AMPA y alumnos deben estar implicados y tener conocimiento del desfibrilador y su uso.

Aunque los decretos solo mencionan los centros por su capacidad de personas, los colegios deben valorar sus instalaciones, sus distancias, las características físicas de sus alumnos para evaluar si, aunque el decreto no les obligue, deben colocar uno y segundo, si fuera necesario de colocar más de uno (hay colegios que tienen patios en las azoteas y el polideportivo abajo, lo que una emergencia puede ocurrir en ambos lugares).

Además, un desfibrilador en un colegio es parte fundamental de la enseñanza en primeros auxilios para que las futuras generaciones estén preparadas y concienciadas.

Sectores (1): Los desfibriladores en los hoteles

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Uno de los sectores más sensibles a tener un desfibrilador es la hostelería. Si realizamos lo que en prevención de riesgos laborales se conoce como una evaluación de riesgos observamos los siguientes puntos a tener en cuenta:

  • Gran afluencia de personas durante todo el año: no nos referimos solo en un momento dado, si no a la afluencia diaria durante todo el año.
  • Variedad de perfiles de usuarios: niños, adultos, tercera edad. Y dentro de cada grupo, cada persona con su particularidad física y de salud. Los hoteles desconocen si las personas que se hospedan padecen problemas del corazón, de colesterol, de tensión, etc.
  • Instalaciones de actividad física: muchos hoteles ofrecen espacios para gimnasio, con algunas máquinas para ejercitar músculos, bicicleta estática y/o cinta de correr. En la gran mayoría no hay un monitor, si no que se ofrece el espacio al uso del cliente. La piscina es otro lugar muy susceptible de tener algún problema de salud. Además, el riesgo se acentúa al usarse por familias con niños.
  • Salones con alta ocupación: los hoteles ofrecen grandes espacios para realizar todo tipo de actos: convenciones, reuniones, banquetes de boda, etc., que aglutinan un gran número de personas en un momento dado.
  • Distancias: ocurre a menudo que los hoteles son muy altos, con 9, 10 o más plantas, o grandes resorts con instalaciones horizontales de gran complejidad. Un infarto en la planta baja facilita la rápida actuación de una ambulancia, pero otro en la planta 14, complica la supervivencia al sumar tiempo en llegar a la zona.

Todo esto supone motivos más que suficientes para que los hoteles se planteen colocar desfibriladores en sus instalaciones para salvar la vida de sus clientes. ¿No se colocan extintores  en todo el hotel para apagar un conato de incendio y…salvar vidas? Si el objetivo es el mismo, ¿por qué no plantearlo con la misma naturalidad que se instalan extintores?

Sin embargo, hay comunidades autónomas que en sus decretos obligan a los hoteles a disponer de un desfibrilador, cada una con criterios diferentes. De las 4 comunidades autónomas que su legislación obliga a instalar un desfibrilador (Andalucía, Canarias, Cataluña y País Vasco), los hoteles aparecen de la siguiente forma:

  • Andalucía: Decreto 22/2012, artículo 3: Establecimientos públicos con un aforo igual o superior a 5.000 personas. En este supuesto, se refiere a los hoteles que tengan un auditorio o sala de convenciones de 5.000 personas.
  • Aragón: Decreto 30/2019: Establece la obligación para determinados centros, mencionando directamente a los hoteles. En el Anexo V, punto 6 dice: Centros hoteleros y otros establecimientos dedicados al alojamiento de personas con más de 100 plazas.
  • Canarias: Decreto 157/2015, artículo 6: obliga a  Los hoteles con más de 1.000 plazas. Es importante destacar se refiere a “plazas” hoteleras y no ocupación, por tanto, no deben contabilizarse el personal del hotel ni sumar espacios de salones, restaurante, etc. Solo las plazas. Ahora bien, en el mismo artículo dice  Teatros municipales, auditorios y salas de congresos con un aforo superior a 1.000 personas, es decir, si el hotel tiene una sala de congresos de más de 1.000 personas, es en esta sala que tendrá que tener un desfibrilador, independientemente de las plazas hoteleras. El mismo decreto recomienda instalar en Los hoteles con entre 700 y 1.000 plazas.
  • Cataluña: Decreto 30/2015, anexo III: Cualquier otro establecimiento de uso residencial público siempre que disponga de una altura de evacuación igual o superior a 28 m, o de una ocupación igual o superior a 2.000 personas. Un hotel es un edificio residencial público (según Código Técnico de Edificación). Aquí, la obligación recae en la altura, 28 metros de altura de evacuación, esto supone contabilizar la última planta con ocupación (azotea con piscina, bar) pero si solo hubiera maquinaria, no se tiene en cuenta, o la ocupación superando las 2.000 personas, es decir, la suma de plazas hoteleras, trabajadores, capacidad salones, restaurante, zonas comunes.
  • País Vasco: Decreto 9/2015, artículo 3: Los establecimientos públicos, instalaciones, espectáculos y actividades recreativas con aforo autorizado superior a 700 personas. Consultado el departamento de sanidad del País Vasco, éste confirmó que el aforo se refiere a la totalidad del edificio, por tanto, el aforo entendido como ocupación máxima otorgada o declarada para cada establecimiento en la licencia municipal o documento equivalente emitido o aceptado por la autoridad municipal correspondiente para su actividad. Aquí de nuevo vemos que es la suma de la capacidad máxima de ocupación del edificio. Si el hotel supera las 700 personas, está obligado.
  • Asturias: Decreto 54/2016Establece la obligación para determinados centros, pero no menciona directamente a los hoteles, aunque quedan incluidos en un apartado. Artículo 3: Los establecimientos, locales e instalaciones en que se desarrollen espectáculos públicos y actividades recreativas, con aforo autorizado superior a 750 personas.  La Ley 8/2012 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas del Principado de Asturias incluye los restaurantes y salones de reuniones y congresos. Por tanto, el hotel que disponga de un restaurante o una sala de reuniones que supere el aforo de 750 personas debe tener un desfibrilador en dichos locales.
  • Madrid: Decreto 78/2017, artículo 3: Los establecimientos hoteleros con más de 100 plazas.
  • Valencia: Decreto 159/2017, artículo 3: Establecimientos públicos con un aforo igual o superior a 1.000 personas. Se incluyen como establecimientos públicos auditorios, salas de conferencias, salas de banquetes, restaurantes. Por tanto, el Hotel que tenga uno de estos espacios con un aforo superior a 1.000 personas (el espacio, no el hotel) deberá tener un desfibrilador.
  • Navarra: Decreto 6/2019: Establece la obligación para determinados centros, incluyendo los hoteles en el apartado genérico de cualquier otro espacio o instalación. Articulo 3, punto i: Cualquier otro espacio o instalación cuyo aforo sea superior a 700 personas. Por tanto, el hotel con aforo superior a 700 personas deberá tenerlo.

Las demás comunidades no legislan la obligación de instalar un desfibrilador.

Vemos que los criterios van de la ocupación, el aforo, las plazas hoteleras y la altura. Falta consenso y concienciación, siendo España el turismo de gran importancia y con alto índice de afluencia turística y con gran número de hoteles.

Un desfibrilador en un hotel es proteger a los clientes, es dar imagen de concienciación, es un valor añadido a otros servicios de seguridad y calidad turística.